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Profesor de Sociales y Filosofía. Licenciado en Educación y Especialista en docencia. Estudios de liceciatura, en el Seminario Bíblico de Colombia

lunes, 22 de octubre de 2007

PERDON Y RECONCILIACIÓN

Hoy esta temática, en nuestro contexto colombiano y latino americano, es relevante dadas las circunstancias de violencia que por décadas ha sufrido este país. Las frecuentes señales que pululan están demostrando el violento tiempo que vivimos. Ya desde sus inicios, en la época del descubrimiento esta se evidenció. El Doctor Fernando Mosquera en su libro Cristianismo justicia y paz, 2004 afirma:”La conquista de América Latina fue violenta en su esencia…El período de la Colonia fue igualmente doloroso y humillante… Todo el proceso de la independencia fue en si mismo violento y cruento”.

Desde este periodo pasando por la guerra de los mil días, continuando con la creación del frente Nacional, las señales de la guerra se mostraban en los campos y ciudades teñidos de sangre colombiana. El posterior aniquilamiento de los partidarios de la UP. Mostraron las aberrantes señales del odio y la violencia.

En la actualidad se han desarrollado procesos de paz con el M19 y otros grupos alzados en armas. Sin embargo otros continúan en la que ellos llaman “su lucha”. No obstante, lo llantos de las madres, familiares y amigos de los muertos de distintos bandos se hacen oír en un clamor por un cambio.

¿Qué es lo que ha llevado a nuestra patria hasta estos extremos?, ¿existe una solución para salir de esta tragedia nacional? Sin lugar a dudas que si existe una salida. Esta se construye en las mismas personas que lo originaron y en el análisis sesudo de sus razonamientos que la motivaron. Encontrando una forma de ver al otro no como el enemigo o el oponente, o el que no debe estar en el poder. Creo que es pertinente mirar al otro como el que tiene la esperanza y la misma misión de servir a la patria con la dignidad, ética y valor que ella se merece. Los colombianos no queremos esta vida de violencia y ausencia de perdón. Estamos a las puertas de volver la mirada al otro pero para ponernos de acuerdo en todo lo que es benéfico para este país que lo clama a gritos. El perdón no es un acto simplemente emotivo. Es un acto de coherencia con la razón. Donde los dos oponentes están dispuestos a entender al otro y servir al mismo propósito con abnegación.

Es el tiempo que Colombia clama por una paz que emane del corazón y la Razón de colombianos comprometidos con el desarrollo de cada nacional. Es el tiempo de dejar la retórica y plantear verdaderos pasos concretos de paz. Actos que muestre el interés por el conglomerado de los nacionales que adolecemos de los servicios básicos y hasta de fuentes de subsistencia para nuestros hijos. Yo no quiero más guerras, ni que hagan guerra en nombre de los desprotegidos. Yo no he autorizado a ningún colombiano que exijas mis derechos por la vías que aniquilan a mi prójimo. Yo quiero hablar con el que violenta mis derechos y darle mi perdón. Quiero la reconciliación para mis compatriotas, amigos y con quienes no estoy de acuerdo. Recuerdo a todos que somos hijos de una misma madre patria, la amada COLOMBIA QUE A TODOS NOS DUELE EN EL ALMA.

jueves, 19 de abril de 2007

Saludos de bienvenida

Nos encontramos en momentos de transición en la historia del hombre, frente a un nuevo siglo, nuevos retos y nuevos problemas que enfrentar. Sin lugar a dudas que estamos llamados a la reflexión y a la acción para encontrar la solución a los problemas que agobian a la humanidad.

En este espació pretendemos generar discusión desde diversos punto de vistas. Con la rigurosidad y seriedad que los temas propuestos ameriten. Como también publicar asuntos que puedan ser orientadores para los lectores y participantes. A todos les damos la bienvenida a “en estos tiempos”.